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miércoles, 20 de marzo de 2013

EN BOLONIA NO TIENEN PLAN


En España todo el mundo sabe -más o menos- lo que es el plan Bolonia. Sin embargo, en Italia no tienen ni idea de lo que es. ¿Por qué? Básicamente porque no existe. Curiosamente, este plan de estudios universitario que lleva el nombre de una de las ciudades universitarias más famosas de Italia, no está implantado en este país. Sí, es verdad, supuestamente es un plan europeo, que se firmó en 1999 por muchos miembros de la UE, incluido Turquía; sin embargo, cuando entras en una clase de una universidad italiana, te das cuenta de que no se lleva a cabo.

Puedo hablar sobre el plan Bolonia de dos formas. Una, sobre la eficacia que puede tener de cara a realizar el trabajo y otra, sobre cuestiones financieras. Pertenezco a la primera generación de este plan de estudios universitario de España. Año 2008. Universidad Carlos III de Madrid. Grado en Periodismo, sí Grado. Las horas de clase son ridículas y se tarda un año menos en acabar la carrera; sin embargo, a la hora de trabajar, he de decir que me ha favorecido mucho. ¿Por qué? Una cosa es estudiar la teoría y, otra muy distinta, es estudiar la teoría y aplicarla en la práctica. Se nota. Las prácticas realizadas día a día en la universidad me han servido para desenvolverme perfectamente en una redacción. En este sentido olé.

Ahora bien, tras la II Guerra Mundial, era necesario formar a muchos trabajadores cualificados, debido a las demandas del tejido productivo. En la actualidad, la demanda laboral ha cambiado totalmente. Existe una sobrecualificación y el mercado laboral ya no requiere tanta cantidad de especialistas. Hoy en día, lo que se pide, en muchos casos, son trabajos que requieren baja o nula cualificación. La prueba fehaciente es el incremento de reponedores, camareros, dependientes o limpiadores que hemos experimentado en los últimos años. 

Así pues, las universidades se han visto obligadas a reconvertirse según las nuevas demandas productivas. De esta manera, se ha producido la vinculación de financiaciones públicas y privadas. Es decir, en la actualidad, el Estado invierte solamente en aquello que las empresas han mostrado mayor interés. Las áreas que resultan indiferentes para el tejido productivo -como el periodismo, la filosofía, la comunicación audiovisual, la psicología o, generalizando, las ciencias puras- cada día reciben menos ayudas. Parte de culpa lo tiene el plan Bolonia y las nuevas normativas de educación. Pero...¿qué es más barato: un parche o un neumático nuevo?

martes, 19 de marzo de 2013

CALENTANDO MOTORES


Miles de periodistas españoles terminan sus estudios y se hacen la siguiente pregunta. ¿Y ahora qué hago? Esta situación se puede extrapolar a otros ámbitos profesionales. El momento por el que estamos pasando en España está poniendo en evidencia a nuestra sociedad, a nuestra economía y, por supuesto, a nuestra política. La banca y la política, la política y la banca. Uno se pone al servicio del otro a costa de los derechos de los ciudadanos y el otro refleja en el uno, una crisis de la que hoy en día no se puede salir.

En toda situación precaria, sea guerra, terrorismo o crisis, los ciudadanos entramos en un estado de shock. Y es en este punto cuando los medios de comunicación se convierten en los elementos más importantes para el desarrollo y futuro de cualquier país. Aquellas personas que crean que los medios no son importantes, deberán pararse a pensar qué situaciones han provocado en el pasado. Por ejemplo, el ascenso de Hitler al poder y la creación de la dictadura más sangrienta que se recuerda.

El buen periodismo es un pilar básico en una sociedad, y digo buen periodismo porque el que las grandes empresas practican no lo es. Los grandes medios de masas -no de información- son capaces de crear alarma social, de hacer creer al ciudadano cosas que no existen, de manipular al individuo según sus intereses o de desinformar hasta tal punto que puedan crear vinculaciones inaceptables. Por tanto, el buen periodismo no es el que maximiza beneficios, es el que ofrece información veraz y rigurosa.

La profesión periodística está -gracias a las grandes empresas mediáticas- en su peor momento. Hoy en día parece que el periodismo sólo crea desconfianza, que no tiene un peso importante en la sociedad y que no sirve para nada. Sin embargo, todo esto debería ser al revés. ¿Dónde está John Reed, Ryszard Kapuscinski, Tiziano Terzani o Indro Montanelli? Grandes entre los grandes que siempre velaron por la verdad más verdadera, por la exhaustiva contrastación de las fuentes y por la argumentación de su subjetividad. Y digo subjetividad, porque todo aquel que diga que es objetivo es un hipócrita. 

Tersani expresó -bajo mi punto de vista- de forma magistral lo siguiente: "Debo decir con toda sinceridad que siempre he despreciado a los anglosajones que afirmaban ser objetivos. ¡Pamplinas! Yo no he dicho nunca que soy un periodista objetivo porque no lo soy. Porque nadie lo es, y los que afirman serlo son falsos e hipócritas. ¿Cómo puedes ser objetivo? No lo eres nunca. Porque, como nos enseña Kurosawa en la película Rashomon, la misma historia vista por seis personas distintas son seis historias distintas. Porque la manera en que miras un episodio, los detalles en los que te fijas, los olores que percibes son tu elección personal, que influye muchísimo en tu juicio" (SERRANO, 2012: 87).

martes, 8 de mayo de 2012

LA HOMOSEXUALIDAD EN EL MUNDO MUSULMÁN



Para los musulmanes la homosexualidad casi es inexistente, es un tema tabú en la mayoría de los países de tradición islámica. En ciertos países como Marruecos o Argelia, establecen que existen “actos homosexuales” que se penalizan con la muerte. En nuestro país, donde la mayoría de los musulmanes son descendientes de inmigrantes de primera o segunda generación, sigue pasando, tienen los mismos perjuicios y muchos de ellos ocultan su orientación sexual a todo el mundo, incluso a su familia, por miedo a ser atacados.

Poco a poco se están produciendo protestas reivindicando la compatibilidad entre el libro sagrado Corán y la homosexualidad. En un artículo de Miguel Ángel Medina para El País, cuenta en una declaración los prejuicios que existen contra los gais. “Cuando sabemos que alguien es gay se le rechaza y se le deja de hablar en España, en mi país se le condena a muerte” admite un marroquí de 27 años que reside en Madrid. Además, éste joven establece que “existe una lesbofobia y una homofobia generalizada dentro de las comunidades musulmanes en España”.

El sociólogo Manuel Ródenas, coautor del Estudio sociológico y jurídico sobre homosexualidad y mundo islámico (Cogam, 2007) explica que cuando un gay musulmán “sale del armario”, se le plantean muchísimas dificultades y un proceso largo de adaptación social. Añade que “la característica fundamental de los homosexuales musulmanes es que viven en dos mundos muy diferenciados: por un lado, sus familias, que no saben nada, y, por otro, con sus amistades. Son redes que jamás se tocan ni se mezclan”.

Por otro lado, Lola Martín, coautora del estudio, afirma que estas personas viven en un “doble armario” y que algunos de ellos tratan de ocultar que proceden de países árabes. Un problema social, que impone esta religión y que ni mucho menos está bien visto por el catolicismo, pero no llega a este nivel de desprecio. Todo lo relacionado con el sexo, en la religión musulmana, está completamente vetado y mal establecido, lo que genera un problema para aquellas personas que se sientan identificados con la religión de Mahoma, aunque no sean de orígenes islámicos.

El reto actual reside en que se alcen las voces, se intente cambiar esta mentalidad y que al igual que un gay católico o no, puede admitirlo y actuar libremente sin ningún problema, un gay musulmán tenga el mismo derecho. Debemos mentalizarnos todos, no sólo los musulmanes, para poder cambiar esto, ya que el Corán no establece ningún impedimento. En Europa y en los países desarrollados donde existe una gran población musulmana es donde primero se debe luchar, ya que, por otra parte, es donde más facilidades existen para el cambio, gracias a la comunicación y a la lucha de diferentes instituciones.

domingo, 22 de abril de 2012

UNA DE TANTAS I

El arzobispo de Valladolid ha cuestionado que Soraya Sáenz de Santamaría, por “su situación matrimonial”, no debería ser la pregonera de la Semana Santa pucelana. La vicepresidenta está recientemente casada por lo civil, lo que ha provocado el primer roce de la Iglesia con el nuevo Gobierno. A pesar del descontento del arzobispo Ricardo Blázquez, el día 23 de marzo asistirá ya que se trata de “un género literario, más que de una homilía o un sermón”.

La exministra de Defensa, Carmen Chacón ha criticado el ataque del arzobispo públicamente a través de la herramienta Twitter. “Ni comparto ni comprendo el ataque del arzobispo hacia la vicepresidenta” ha manifestado. Por otra parte, el polémico alcalde de Valladolid, Javier León (PP), le ha quitado peso al declarar que “lo que cuestiona el arzobispo es que no se le informe con anterioridad del nombramiento de la pregonera”.

Por una parte, en la provincia de Valladolid, desde hace 15 años según El País, la designación de la persona encargada de realizar el pregón de la Semana Santa corresponde exclusivamente al Ayuntamiento. Por otra parte, el Arzobispado ha declarado que los periodistas han malinterpretado la información de Blázquez, que las declaraciones eran un off the récord y que no cuestionan la “idoneidad” de Santamaría como pregonera.

La agencia Efe ha demostrado que antes de publicar la información se había pedido permiso y que el arzobispo cuestionó a la vicepresidenta pucelana de estar casada por lo civil, por lo que no existe un fallo periodístico. En mi opinión, el Arzobispado ha intentado corregir las declaraciones de Blázquez ya que no les conviene mantener roces con el Gobierno actual dada la ideología de ambos. El problema es que, una vez más, la culpa ha ido dirigida a los periodistas.

El Arzobispado se defiende afirmando que es una cuestión en la que forma parte ya  que el pregón se realizará en la Catedral y delante del arzobispo, pero creo que no es justificable que intervengan en estos asuntos, cuando es un tema en el que tan sólo el Ayuntamiento de Valladolid tiene potestad. La Iglesia debería apartarse de generar conflictos absurdos y dedicarse a realizar sus funciones, ya que el periodista debe informar de cualquier asunto, genere conflicto o no lo genere.

viernes, 6 de abril de 2012

CONFLICTO TAMAYO



Corren malos tiempos para la teología. La que era considerada una ciencia superior a la filosofía ahora gracias a la jerarquía del catolicismo se ha convertido en “una materia de investigación”. El Vaticano ha anunciado que los teólogos deben someterse a los obispos ya que estos son “los auténticos intérpretes de la fe”. La primera víctima de los teólogos es Juan José Tamayo.

Teólogo y profesor de religiones en la Universidad Carlos III de Madrid, realizó dos conferencias la semana pasada: una en Valladolid y la otra en Palencia. Ambas fueron convocadas por la Universidad de Valladolid y la Universidad Popular de Palencia, respectivamente. El obispo palentino ha execrado severamente su conferencia ya que no ha sido convocada por la iglesia católica.

El teólogo presentó su último libro “Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo” que ha causado un gran impacto dentro de la Iglesia. El propio autor no esperaba el revuelo causado ya que “no es de los libros que creyera importantes”. El libro no se dirige a los cristianos concretamente, sino a todos aquellos que están interesados en construir una sociedad más justa.

La presentación del libro surge gracias a la profesora de la Universidad de Valladolid, Asunción Esteban Recio, la cual propuso presentarlo en la propia universidad vallisoletana. Uno de los conceptos a destacar de la obra es que las religiones y las culturas no deben ser frentes de conflicto violento sino espacios de encuentro en busca de una convivencia solidaria basada en la justicia y en la paz.

Tras la conferencia, los diferentes medios comunicaron la información y ofrecieron un tratamiento informativo y crítico. El País aprovechó su conferencia para criticar duramente al obispado y dejar claro que, de una forma u otra, existe una Inquisición, que se esconde tras el nombre de Congregación para la Doctrina de la Fe. Además de informar sobre los puntos más importantes del pensamiento del palentino.

El Diario Palentino trata la noticia desde un punto de vista informativo. Hace hincapié en las palabras textuales que Tamayo explicó en la conferencia, sus pensamientos sobre la iglesia católica, el principal objetivo del libro y su ideología y su creencia en la comunidad cristiana. El palentino se muestra católico ya que trabaja defendiendo lo universal y asegura que no se considera excluido de la Iglesia.

Por último, destacar El Norte de Castilla donde se expresa claramente el pensamiento de Tamayo, al afirmar que la institución eclesiástica “no hace examen de conciencia, sino que culpa a otros”. La información se presenta en forma de entrevista, donde se muestran preguntas tales como: de qué habla el libro, el feminismo, opinión del aborto o sus relaciones con la Iglesia.

lunes, 2 de abril de 2012

TURQUÍA EN LA UE...



Según Europa Press, en un informe de impacto realizado por la Comisión, la entrada de Turquía a la Unión Europea costaría entre 16.000 y 27.000 millones de euros al año. Además, el país turco no cumple requisitos fundamentales para la adhesión tales como la libertad de expresión o el respeto de los Derechos Humanos. Hoy por hoy este país no puede entrar a formar parte de la UE.

En los Criterios de Copenhague la UE establece una serie de condiciones que todo estado debe cumplir para completar de forma satisfactoria el proceso de adhesión. El Estado debe tener unas instituciones que preserven la gobernabilidad democrática y los derechos humanos, una economía de mercado en funcionamiento y la aceptación de las obligaciones y decisiones de la Comisión Europea.

Otros criterios que se tienen en cuenta son los geográficos, culturales, económicos y religiosos; en cuanto alguno de los criterios establecidos falla, el estado no podrá entrar en la UE. En el caso de Turquía no es que sólo falle una condición sino que hay muchas que no cumplen. Con el tiempo estos criterios se han ido ampliando y modificando, adaptándose, como es lógico, a la actualidad.

Analizando criterio por criterio podemos observar que Turquía se aleja mucho de tener alguna posibilidad. En cuanto a la geografía, tan sólo el 3% del territorio turco pertenece a Europa y su capital, Ankara, pertenece a Asia. Respecto a religión, el 90% de la población se siente identificada con la religión musulmana, lo que sugiere ciertos conflictos futuros en el caso de su entrada.

Otro criterio básico es la democracia con todo lo que ello conlleva; en este caso, la libre elección con voto secreto, la libertad de expresión y prensa y la libre organización de sindicatos y libertad judicial. De estos principios, Turquía tan sólo cumple el primero. Los Derechos Humanos, el respeto y la protección de las minorías son principios básicos de los que este país también carece.

Turquía y la Unión Europea siempre han tenido relación desde que en 1963, el país otomano ingresó en la Comunidad Económica Europea (CEE) mediante el Acuerdo de Ankara. Sin embargo, medio siglo de intentos de ingreso en la UE no servirá si el Gobierno turco no se acopla perfectamente a la aplicación de las leyes y criterios específicos que impone el Consejo Europeo.

En la actualidad, el país otomano es miembro de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y del Consejo de Europa. Los Estados miembros han dicho sí a las negociaciones de adhesión al considerar el esfuerzo de los últimos años por parte del Gobierno turco de equiparar sus leyes y derechos a nuestra comunidad. El problema reside en que aún faltan escollos que superar.

Se han suprimido derechos que la UE no permite como la derogación de la pena de muerte en 2004, la abolición del adulterio y de torturas policiales. A priori, todo esto se ha realizado, pero aún queda mucho que cambiar y no es probable que sea pronto. Human Rights Watch afirma en un informe de octubre del 2010 que “el Gobierno turco necesita dar pasos de gigante si quiere conseguir entrar en la UE”.

lunes, 12 de marzo de 2012

LOS DOS 'SUDANES'



Hace un año aproximadamente, el 98,83% de la población de Sudán del Sur votó sí a la secesión del país a través de un referéndum. Lo que parecía el fin del problema interno del país, ahora se ha agravado principalmente por las diferencias de recursos de hidrocarburos entre ambos países. Amén de las diferencias religiosas entre cristianos y musulmanes. Conflicto que está en el aire y aún no se sabe cómo se podrá resolver.

El territorio de Sudán del Sur aporta el 85 por ciento de todo el crudo producido en lo que antes del 9 de julio era un solo Sudán. Pero aprovechar y exportar ese crudo depende de refinerías, oleoductos y otros servicios industriales situados en el norte. La única forma de subsistencia es la colaboración entre ambos países, lo cual resulta un tópico tras la división del país.

Según portavoces gubernamentales y la organización humanitaria Global Witness, Sudán del Sur y Sudán deben resolver con urgencia cómo van a compartir las riquezas procedentes de los hidrocarburos para evitar que la escalada del conflicto derivada de la división del país termine en guerra civil, lo que hoy por hoy parece inevitable. Recordar que es uno de los países africanos más conflictivos del siglo XX.

Desde el Acuerdo General de Paz, de 2005, ambos estados comparten en partes iguales los ingresos del petróleo, pero hay analistas que estiman que casi tres cuartos de los 500.000 barriles de crudo producidos a diario proceden del Sur. La economía del Norte se ve perjudicada con la secesión del Sur. Las ganancias por el crudo representaron 50 por ciento de los ingresos y 93 por ciento de las exportaciones de Sudán en 2009.

Como es sabido, el oro negro es capaz de hacer que un estado sea poderoso o no, aun representando pobreza extrema. Los precios de los alimentos y productos básicos están en alza, pues el gobierno reduce los subsidios que estima que ya no podrá costear. Al igual que otros países subdesarrollados, ambos estados africanos dependen al 90 por ciento del crudo y su distribución.

Sin petróleo, la economía de Sudán del Sur también colapsará. Ochenta y cinco por ciento de la población depende de la agricultura y es posible que no sienta directamente el impacto, pero el Estado no podrá pagar a los soldados y habrá inestabilidad política. El gobierno de Sudán del Sur dijo que respetará el acuerdo ya suscrito y algunos ejecutivos del sector ya se mudaron de Jartum a Juba, su capital.

Por otra parte, no hay suficiente electricidad en el Sur, pero hay otros sectores en auge. La construcción encabeza los negocios incipientes, se erigieron numerosos edificios en la región. En una entrevista al ingeniero civil Leonard Moss, según un informe de la organización humanista, está contento con la independencia porque ahora Sudán del Sur podrá disfrutar de las ganancias de sus recursos naturales.

Así, entre la población culta, ven el país, sin dar importancia al conflicto del petróleo; sin embargo, no se dan cuenta que el 90 por ciento de los ingresos del país corren a cuenta del crudo y sin él, no existirá ningún tipo de ganancia en ningún sector, ya que los precios subirán de forma estrepitosa y no habrá ningún tipo de subsidio.

Como conclusión, Sudán es un país pobrísimo que tiene muchísimo petróleo. Esa dicotomía suele ser habitual, porque seguramente ni el petróleo es suyo ni lo gestiona ni lo disfruta. Ahora ha conseguido que Sudán sean dos países en extrema pobreza tras la secesión del sur para convertirse en el país 193 del mundo.

Miseria, paro, analfabetismo, guerras fratricidas, millones de muertos como política contra el paro, incertidumbre. Palabras que resumen la actualidad del país africano y, seguramente, de otros tantos.